292013Nov

¿Quién no ha tenido un esguince a lo largo de su vida?

En el tobillo, en la rodilla, en la muñeca, en el cuello…
Un esguince es una lesión de los ligamentos que se encuentran alrededor de una articulación. Los ligamentos son el tejido conectivo fibroso que une los huesos entre sí y generalmente su función es la de unir estructuras y mantenerlas estables, por ello cuando éstos se estiran demasiado o presentan ruptura, la articulación duele y se inflama.

En muchas ocasiones los esguinces no se curan bien y la lesión se repite una y otra vez.

Sabíais por ejemplo que los esguinces de tobillo representan más de 1/3 de las lesiones del aparato locomotor.

Clasificación de los esguinces:
– Esguince de primer grado:
Se produce una distensión ligamentosa, pero sin llegar a la rotura de los mismos. No existe laxitud articular asociada, por lo tanto, la persona afectada puede realizar movimientos completos, asociados a un dolor leve y un ligero proceso inflamatorio.
– Esguince de segundo grado:
En este caso, se aprecian rupturas parciales del ligamento, con un dolor moderado, acompañado de una inflamación más acentuada. El paciente responde con vicios posicionales para evitar el dolor y una ligera inestabilidad articular. Suele observarse una equimosis y hematoma en la zona afectada.
– Esguince de tercer grado:
Ruptura completa del ligamento e inestabilidad importante de la articulación. Dolor vivo, hinchazón prominente, deformidad y equimosis acentuadas.

Tratamiento Recomendado
Una vez diagnosticados, podremos comenzar el tratamiento. El tratamiento irá dirigido recuperar de la lesión, ya que esta podría evolucionar a una inestabilidad crónica si no está bien tratado.
El riesgo de sufrir un nuevo esguince es mayor en los 12 meses siguientes al esguince inicial, de ahí la importancia del tratamiento curativo y preventivo en este periodo de tiempo.
La fisioterapia es más eficaz en el tratamiento del esguince de tobillo que la propia inmovilización simple.
El tiempo de tratamiento dependerá del grado de lesión del ligamento.

Como complemento al tratamiento de fisioterapia, se recomienda dependiendo del caso la aplicación de Hielo para provocar una vasoconstrucción localizada, Reposo para aliviar la carga, Elevación de la zona afectada para evitar una mayor inflamación y por último la Compresión para eliminar la inflamación localizada y por su función estabilizadora.

Si has sufrido un esguince recientemente no dudes en contactar con nosotros, te ayudaremos a recuperar el movimiento y la fuerza del área lesionada.